Querida Nora, querida mama,
Desde que te fuistes para siempre,
mis pensamientos se preguntan:
que estas haciendo, con quien estas hablando,
a quien estas mirando...a quien estas sonriendo?
Pero al recordarte en reunion con tantos amigos y familiares,
y luego de escuchar las profundas palabras del Padre en esta bella iglesia,
siento tu alegria en mi alegria, tu mirada en mi mirada, tu sonrisa en mi sonrisa...
Será que cuando un ser querido parte para siempre, parte de su ser queda en nuestra mente para seguir viviendo.
Será que ese es el secreto de la memoria...
De ser verdad que el recuerdo extiende la vida de un ser querido, me siento confortado y feliz de estar siempre en tu presencia.
Queridos amigos y familiares, les agradezco por participar en el recuerdo de nuestra querida Nora.